Aunque este artículo puede leerse de forma independiente, recomiendo volver a leer el artículo de esta misma serie publicado anteriormente. En este artículo hablaré, haciendo un símil con una carretilla elevadora, de cómo en función de la ayuda que apliquemos al montar podemos mover de forma independiente las manos y los pies del caballo.

Empezaré citando a Joan Anton Vendrell, un gran amigo. Como él dice, el caballo se mueve por partes. Esta frase tan simple no siempre resulta fácil de comprender.

Para que los lectores noveles entiendan mejor este concepto, pondré un ejemplo un tanto curioso que utilizo habitualmente cuando imparto clases.

Imaginemos el caballo como una combinación entre un coche y una carretilla elevadora. En el coche, las ruedas que giran son las delanteras. En la carretilla elevadora, las ruedas que giran son las traseras. Las ruedas delanteras del coche se corresponderían con los anteriores o cuartos delanteros del caballo y las ruedas traseras de la carretilla elevadora se corresponderían con los posteriores o cuartos traseros del caballo. Cuando las ruedas delanteras del coche giran, el coche pivota sobre sus ruedas traseras que están fijas. Cuando las ruedas traseras de la carretilla elevadora giran, la carretilla elevadora pivota sobre sus ruedas delanteras que están fijas. La combinación de ambos movimientos daría como resultado distintos tipos de trayectoria en los giros, de más abiertos a más cerrados.

Veamos cómo con este vehículo imaginario realizaríamos, paso a paso, la prueba de manejabilidad de la PTV de la disciplina hípica de TREC, que consiste en que el caballo pase por un pasillo estrecho y realice, sin tocar los límites del recorrido, dos giros de 180 grados. El vehículo (caballo) entraría por uno de los accesos al circuito (recorrido) y antes de llegar al final de la primera recta, giraría en este caso las ruedas delanteras (anteriores del caballo) a la derecha, pivotando sobre las ruedas traseras (posteriores del caballo). Una vez pasada la parte delantera, giraría las ruedas traseras (posteriores del caballo) a la izquierda, pivotando sobre las ruedas delanteras (anteriores del caballo). La primera maniobra estaría terminada cuando el vehículo (caballo) hubiera realizado un giro completo de 180 grados ejecutando, en función de la pericia del conductor (jinete o amazona), los movimientos antes comentados. Una vez completado el primer tramo, avanzaríamos hacia adelante y repetiríamos en sentido inverso la segunda maniobra de giro.

Ahora que la maniobra ya ha sido explicada, veamos qué ayudas podemos utilizar para desplazar, en general, los cuartos delanteros y los cuartos traseros del caballo.

Para desplazar los anteriores podemos ejercer presión con nuestra pierna exterior, situándola a la altura de la cincha en el lado contrario al del movimiento deseado. También podemos utilizar la rienda directa de abertura del lado del giro o la rienda indirecta de apoyo, que es la rienda del lado contrario y que puede estar en contacto con el cuello del caballo ejerciendo una ligera presión. Recordemos que la rienda directa de abertura es la que desplaza la nariz del caballo hacia la trayectoria del giro. Para desplazar los posteriores podemos ejercer presión con nuestra pierna interior, situándola por detrás de la cincha, lo que provocará que la trayectoria de la grupa vaya en dirección opuesta a la presión ejercida. También podemos utilizar la rienda directa de oposición del mismo lado del giro. Recordemos que todas estas ayudas pueden combinarse para reforzar el movimiento.

Una de las confusiones más generalizadas consiste en pensar que para girar el caballo produce el mismo efecto estirar (rienda directa de oposición) que abrir (rienda directa de abertura). Volvamos al ejemplo del vehículo imaginario e incorporémosle dos pedales de freno, uno para frenar la rueda delantera izquierda (espalda o mano izquierda del caballo) y otro para frenar la rueda delantera derecha (espalda o mano derecha del caballo). Si con el vehículo (caballo) en marcha frenamos la rueda izquierda (estiramos la rienda), éste continuará avanzando pero desplazando su parte trasera hacia la derecha (grupa del caballo). Para limitar este movimiento a veces no deseado se utiliza la pierna exterior del jinete o amazona un tanto retrasada.