La energía que necesitan los caballos para vivir la obtienen principalmente de las plantas, en formas de hidratos de carbono y grasas. Las proteínas, que son básicamente principios estructurales, circunstancialmente también se pueden utilizar para la obtención de energía.

Según la National Research Council (NRC), las necesidades energéticas de los caballos se incrementan al hacer ejercicio físico durante dos horas de la siguiente forma:

  • Al paso normal, 12%
  • Al paso rápido, 18%
  • Al trote normal, 46%
  • A trote rápido o galope corto, 97%
  • A galope medio, 138%

Según el tipo de disciplina, se ha de incrementar la energía diaria de mantenimiento en:

  • Equitación de placer: trabajo ligero, 25%
  • Salto, doma, carrera, enganche: trabajo medio, 50%
  • Entrenamiento de carreras, polo, raid: trabajo intenso, 100%

Para cubrir estas necesidades hay que combinar adecuadamente forrajes y concentrados, teniendo en cuenta los siguientes principios:

  • Un caballo debe comer al día entre un 2% y un 2.5% de su peso corporal, teniendo en cuenta que el pienso o concentrado nunca debe superar el 50% del total del aporte alimentario. Una correcta proporción para caballos que no trabajan a diario sería 70% de forraje y 30% de pienso.
  • Cuanta mayor proporción de forraje tenga la dieta, menor riesgo de trastornos metabólicos como cólicos, infosuras y problemas relacionados con el esqueleto.
  • Es necesario pesar las raciones de alimento, ya que no todos los piensos pesan igual a igual volumen, ni todo el forraje pesa igual en función de la composición que tenga.
  • El volumen máximo del estómago de un caballo oscila entre 1.5l y 2l.
  • Hasta los dos años, es recomendable suministrar a los potros un concentrado formulado especialmente para ellos. Una dieta que no disponga de suficiente almidón puede producir retraso en el crecimiento. Por el contrario, una dieta con almidón en exceso puede producir problemas digestivos, infosuras y osteocondrosis (piezas del cartílago que se osifican, también llamadas “chips”).
  • El pienso que se ha de suministrar a un caballo de ruta ha de contener un porcentaje mayor de grasas.