¿Por qué es importante como cuidadores y jinetes conocer el lenguaje corporal de los caballos?

El lenguaje corporal del caballo nos proporciona información sobre su estado de ánimo y sobre su jerarquía dentro de la manada. Como cuidadores y jinetes podemos anticiparnos a les reacciones del caballo y saber también cuándo es más receptivo a nuestras órdenes.

Descripción de cuatro formas que nos permiten comunicar a nuestro caballo que está realizando correctamente lo que le pedimos cuando lo estamos entrenando:

Voz suave, caricias o golosinas cuando el caballo realiza una acción correcta (refuerzo positivo).

Cese inmediato de la presión cuando el caballo realiza lo que le pedimos (refuerzo negativo).

¿Por qué es tan importante el primer año de vida de un caballo y cómo deberíamos destetarlo?

Durante el primer año de vida el caballo se desarrolla físicamente y aprende a comportarse y a relacionarse con sus semejantes. Cuando llega el momento del destete, la mejor forma de hacerlo es separando progresivamente a la madre del potro. Mantendremos al potro dentro de su grupo habitual y pondremos a la madre en un cercado contiguo al del potro, donde se puedan ver y oler. Un destete traumático puede desarrollar en el potro fobias que le acompañarán durante el resto de su vida.

Principales diferencias entre los caballos que viven en estado salvaje y los que viven confinados. ¿Cómo afectan estas diferencias, tanto física como psíquicamente, al caballo doméstico?

Los caballos salvajes se desplazan varios kilómetros al día. Nunca defecan en el mismo lugar y por tanto, están menos expuestos a tener parásitos. Su alimentación es variada, pueden escoger lo que comen y cuándo lo comen. El desgaste de sus dientes es regular. El ejercicio continuado mantiene su tono muscular. Al pastar por terreno variado y durante muchas horas al día, sus cascos reciben suficiente estimulación y no requieren, por tanto, el uso de herraduras. Pueden escoger a sus compañeros de grupo, creando lazos de amistad perdurables en el tiempo. En libertad, existe suficiente espacio para todos y no entran en competencia por la comida. La alteración de todos estos hábitos naturales provocan en el caballo doméstico un cambio en su forma física y estrés. Como cuidadores, debemos suplir lo mejor que podamos todas aquellas necesidades que quedan limitadas cuando los caballos viven en cautividad.

  • Limpieza y seguridad: debemos procurar que el espacio donde vive el caballo esté lo más limpio posible y que no existan objetos con los que pueda hacerse daño.
  • Alimentación: debemos dosificar la comida en varias tomas al día, controlando que sea sana, equilibrada y variada.
  • Cuidados veterinarios: debemos desparasitar, vacunar y revisar la boca del caballo regularmente.
  • Cuidados del casco: debemos revisar el crecimiento irregular del casco, tanto si el caballo va descalzo, como si va herrado.
  • Entrenamiento: debemos permitir que el caballo haga ejercicio físico para que todo su organismo funcione mejor.
  • Estado psíquico: debemos proporcionar al caballo el máximo bienestar posible, recordando que es un animal que en estado salvaje vive en manada y que crea fuertes lazos afectivos con individuos de su grupo.

Imaginemos que tenemos que poner a un caballo joven que nunca ha estado estabulado dentro de un box. ¿Cómo lo haríamos?

Si el caballo joven vive en libertad, probablemente estará acompañado de otros caballos. Dentro de su grupo, es posible que exista otro miembro con el que haya creado lazos de amistad y que quizás sea más experimentado que él. Para minimizar el estrés, pondríamos en el box contiguo a su amigo, o a un caballo tranquilo. Si esto no fuera posible, dejaríamos a su amigo cerca de él, dentro de su campo de visión. En el box no habrían elementos físicos con los que el caballo pudiera hacerse daño, ya que de hacerlo, su mecanismo de asociación uniría el box con una mala experiencia y sería más difícil la siguiente vez. Una vez dentro del box, reconfortaríamos al caballo con nuestra voz y premiaríamos su actitud, intentado crear con estas acciones la base de un refuerzo positivo.

Mecanismos de aprendizaje: significado de refuerzo positivo, refuerzo negativo y castigo:

Los caballos aprenden por habituación y por asociación, tanto las cosas buenas que les pasan, como las malas. Los caballos no razonan, simplemente se comportan como caballos. Debemos, por tanto, utilizar su instinto a nuestro favor, procurando que todas sus experiencias de aprendizaje concluyan con algo positivo. Al mecanismo que utilizamos para enseñar a los caballos se le llama refuerzo y puede ser positivo o negativo.

El refuerzo positivo consiste en recompensar al caballo con algo que él quiere o que le resulta placentero justo después de que realice la acción correcta. Ejemplos de refuerzo positivo son la voz suave, las caricias o las golosinas. Seguro que habremos visto alguna vez a un jinete dar palmadas a su caballo justo después de saltar un obstáculo.

En el refuerzo negativo se elimina un estímulo que incomoda al caballo justo después de que realice la acción correcta. El refuerzo negativo, más utilizado en el momento de la monta y parte fundamental del proceso de doma, enseña al caballo a ceder delante de las ayudas. Con el refuerzo negativo el caballo no realiza las acciones por iniciativa propia, sino porque le resulta más cómodo.

Para que el caballo pueda aprender por asociación o reaccione delante de un  determinado castigo debemos ser rápidos y proporcionados en nuestra respuesta. La mayoría de las veces que castigamos al caballo se produce como consecuencia de una reacción instintiva suya, como miedo o defensa. El castigo siempre provoca estrés en el animal y activa su instinto de supervivencia.

  • El refuerzo positivo consiste en recompensar al caballo con algo que a él le gusta justo después de que realice la acción correcta.
  • En el refuerzo negativo se elimina un estímulo que incomoda al caballo justo después de que realice la acción correcta (ceder a la presión).
  • El refuerzo (positivo o negativo) es la vía que permite que el caballo aprenda, por asociación, a realizar el trabajo que le pedimos.
  • La finalidad del castigo es interrumpir una conducta no deseada en el caballo.

¿Por qué es mejor utilizar el refuerzo positivo que el refuerzo negativo combinado con el castigo para educar al caballo?

Utilizando el refuerzo positivo conseguimos un caballo más confiado y predispuesto al trabajo. La voluntad del caballo se une a la del cuidador o jinete. Los dos quieren las mismas cosas. Por ejemplo, cuando vamos a buscar al caballo al campo queremos que el animal venga contento hacia nosotros y que a ser posible nos relinche. Esto nos da una gran satisfacción y es la mejor forma de empezar el día. Si se ha utilizado correctamente el refuerzo positivo, el caballo querrá venir hacia nosotros porque sabe que le dejaremos pastar, que le daremos una zanahoria o que saldrá al campo a pasear. Con el refuerzo positivo las dos partes, caballo y persona, están satisfechas. Una vez que el caballo ha comprendido el mecanismo del refuerzo positivo, su proceso de aprendizaje se vuelve más rápido y sus ganas de aprender aumentan. El refuerzo positivo incrementa las ganas del caballo de compartir experiencias con las personas.

Concluiré por tanto, que en la medida de lo posible, se ha de potenciar el refuerzo positivo como principal método de entrenamiento y educación del caballo.