En este post analizo los diferentes aspectos que deben tenerse en cuenta a la hora de seleccionar a un buen caballo de ruta.

El tamaño

El tamaño de caballo de ruta o de turismo ecuestre ha de ser medio, con una alzada a la cruz entre 1.40m y 1.60m. Su peso ha de oscilar entre los 450Kg y los 520Kg. El caballo medio posee una mayor superficie corporal en relación a su masa, con lo que se mejoran los mecanismos termorreguladores que eliminan el exceso de calor, favoreciendo el rendimiento. Por otro lado, come menos que un caballo de mayor tamaño y es más fácil de manejar, de transportar y de alojar. También debemos tener en cuenta que el caballo de ruta transita muchas veces por dentro del bosque, con ramas bajas. Su longitud le ha de permitir recoger fácilmente los posteriores cuando va por senderos y bancales pedregosos. Otro factor importante es la facilidad de subirse y bajarse del caballo, acciones que se realizan a menudo en las largas excursiones a caballo.

La constitución

El caballo de ruta ha de ser un caballo de resistencia, pero redondo, con un poco de grasa que pueda compensar el desgaste energético de las largas travesías. También ha de tener una buena masa muscular que pueda soportar durante mucho tiempo el peso del jinete y la carga del equipaje, así como para poder subir largas cuestas. Su metabolismo ha de ser mitad aeróbico y mitad anaeróbico. Las fibras de contracción lenta, que favorecen la resistencia, se han de compensar con las fibras de contracción rápida, que brindan potencia muscular al caballo. La rusticidad también es otro factor importante. Caballos muy sensibles de piel o delicados de estómago no son aconsejables como caballos de ruta.

El temperamento

La palabra que mejor define las características que ha de tener un caballo de ruta es equilibrado. Una buena doma, en la que se aborden temas como pasar obstáculos naturales, subir y bajar del remolque, poder estar atado y quedarse quieto, saber ir en grupo pero saber estar también solo, son cualidades indispensables. Los caballos más reactivos no son aconsejables para el turismo ecuestre, por lo que la raza PSI está desaconsejado. En cambio, un caballo cruzado de árabe suele ser una buena elección.